Nada me pertenece / sino aquello que perdí…
la historia familiar
el último vals
Todo está bien… el hilo no está roto.
cuanto ya me dejó…
«Mi patrimonio aumenta a cada instante con lo que voy perdiendo…»
una historia de primos
Un estribillo anual que enlaza un año con otro, y termina dibujando una historia…
coca de San Juan
Una coca de forner de las mi abuela para celebrar San Juan…
huele a verano
San Juan eran las tardes larguísimas…
fiesta
El día de la Virgen del Pilar, los tres hermanos acudían a casa de su madre, calle Bartolomé Reus nº 5 en Castellón, a celebrar el día de su santo. Porque aunque todos la llamaban Marita, la abuela se llamaba Pilar Gasset Bellver…
el campo del tío Gola
Fantasiosos castillos de gelatina temblequeante que brillan como gemas. Dentro tienen pepino, gambas, huevos duros, fresas o cerezas. Son los años 60. Los años del Flower Power, el Tupperware, el Electrolux, las cocinas de railite y la confianza en el futuro…
el verano sin hombres
Los únicos verdaderos veranos son los veranos-verano, los verano de niño.
pascua florida
Por las mañanas, temprano, antes de que el sol apriete, cuando la brisa recorre la casa de balcón a balcón, la abuela Lola saca el aguarrás y el Titanlux y pinta sillas y balcones…
un ramo de rosas
Confórtame con rosas…
tarte aux pommes classique
Recoger este clásico de infancia para darnos el lujo de saber hacer, y de llevar a la mesa después, una criatura tan radiante, perfecta, deliciosa y sencilla como ésta.
despedidas y tortilla de patata
El COU, un profesor bigotudo, tortilla de patatas, amigos que se van…
duralex y unos rabanitos
La mesa está puesta. Mantel de hilo de cuadros con sus flecos, vajilla de aquella serie de Duralex transparente que orlaba los platos con el aura de un sol…
pepitos
Plato reconfortante por excelencia del imaginario levantino, la abuelita los preparaba en ocasiones especiales…
cup de Ali-Bab
¡Feliz solsticio de verano!
platillos volantes
Había en la cocina del apartamento en la playa de mis padres un cacharrillo de ésos que terminan entrando en esa categoría mohosa que ahora llaman pongos…
un domingo de Pascua
La abuela acaba de llegar y trae para nosotras un pañuelo de bolsillo con flores y conejitos…
patatas a la riojana
Cuando mi padre se decidió a hacer de la cocina su propio territorio, uno de los primeros platos que le probamos fue éste: unas patatas estofadas con bien de chorizo…
una historia de navidad
Si a mi abuela le hubiera contado lo que darían de sí en el futuro algunas semillas que ella dejó caer, seguro que no se lo hubiera creído.
coca en molles
Ésta es una de las cosas a las que huele para mi la felicidad: a coca en molles calentita, recién sacada del horno una mañana fresca y rasa de septiembre…
carpe diem
Esta semana he llegado al álbum familiar del año 70. Es el año en que murió mi abuelo…
otoño
Cuando éramos pequeños y venía el primer día que no era propiamente de otoño, pero lo presagiaba, subíamos al Desierto de Las Palmas a recoger moras de los zarzales…
mi vida con el áspic
Son los años 60. Hay algo en la gama de colores de los 60 que refleja el optimismo vital de esa década…
raíces
El primer recuerdo que tengo que tengo de mis pies es el de unas sandalias de dedito para ir a la playa…
un pozalito de tellinas
Agosto. Plena canícula. Años 60. Mis abuelos aparcan el Skoda color turquesa en el paseo marítimo, junto a las playas cercanas al Grao de Castellón…
torta de tomate
De pequeña, cada mes de agosto, en medio de las vacaciones, la abuela preparaba esta torta de tomate con tonyina…
un baño en otro mar
De todas las fotos de verano que he archivado en mis cajones interiores, hay una que me viene insistentemente a la cabeza estos días…
chipichipi
Cuando eres niño, el solsticio de verano significa vacaciones. Significa Guau. Significa volver a asilvestrarse. Significa noventa largos días de libertad…
un cóctel, por favor
Tengo los dedos de la mano izquierda como los de mi padre, que a su vez los tiene como los tenía su madre. El ojo Charlie* también es de mi padre…






























