Hoy uno de lomo sonrosadito y patatas ñam…
cenas de sofá
bocadillo de pechuga crujiente
¡Santo bocadillo!
sandwich de pastrami
¿Cómo cuánto de opulento y derretidor de corazones puede ser un sandwich?
nuggets de verduritas
Esas cositas que puedes meter en un cestillo de mimbre sobre una hojita de papel y comer con los dedos… Felicidad infantil en forma de bolitas.
ensalada de patata
Cena de taberna en Grinzing con botella de Riesling, pero desde el sofá de casa.
smørrebrød
Los adoro. Mi canon actual de la comida corazón.
pijama
De pequeña yo tenía un pijamita de rayas azules y blancas, suave y mollosito, típico de los años 70, como el postre.
pissaladière
La pissaladière es una coca como las levantinas de toda la vida, pero nizarda y de Liguria. Sencilla, sabrosísima, con todos los sabores de la tierra. Perfecta para celebrar a la bibliotecaria secuestrada por la primavera…
potage parmentier
Una crema imbatiblemente sencilla que es casi mejor que una mano caliente contra los días de toda clase de frío.
nidos de patata glaseada
En pleno invierno, con las ventanas escarchadas por fuera y empañadas de vapor por dentro, ¿a quién no le apetece un milhojas crujiente y aromático para cenar?
ñam de brie y bacon
Este año en Nochebuena mi mesa irá de quesos…
sandwich de roastbeef
Como ayer nos sobró un poco de roastbeef, hoy hemos preparados estos sandwiches tan ingleses para cenar.
coca de setas y acelgas rojas
Una coca sencilla y llena de encanto que aprovecha algunas de las delicias fugaces del otoño.
crema de coliflor
Una crema sabrosa, sencilla y delicada para recibir cualquier noche tibia de otoño.
pan plano con higos y queso
Seguimos apurando el verano: los últimos higos, las últimas cenas al raso mientras aún queda luz…
camembert estival
Celebrando el final del verano. Una pieza de queso Camembert fundido en el horno, coronado por higos, grosellas, frambuesas y unos hilos de sirope de granada.
calabacines amarillos
Mientras estábamos en la casa de Jérica en agosto, podíamos bajar cada día a la huerta a recolectar lo que estuviera en su punto para hacernos la comida. Y una de las hortalizas más bonitas que estaban en cosecha eran los calabacines amarillos.
galette de queso
Cualquier cosa que lleve mucha cebolla caramelizada entra en mi idea de la cena de sofá perfecta.
ensalada de primavera
Tirabeques, lujo de primavera…
crema de trigueros
Ayer abrí una bolsita de tela de alubias blancas planchetas que compramos en nuestro viaje invernal a Soria. Puse la mitad a remojar en uno de mis cuencos de barro preferidos…
platillos volantes
Había en la cocina del apartamento en la playa de mis padres un cacharrillo de ésos que terminan entrando en esa categoría mohosa que ahora llaman pongos…
camas de berenjena
Vienen las mejores berenjenas, que son criaturas de buen tiempo. Tan bonitas ellas, con esa piel lustrosa y ese color a rouge de invierno, a rodeno mojado y a teja de pueblo…
patatas Hasselback
Las patatas en invierno para mí son como las mantitas para el sofá: un placer sin defectos y una defensa contundente contra la melancolía de las noches largas y frías…
higos con quesos
Hoy he recogido los primeros higos de la higuera que tengo en la terraza…
bollitos de bacon
Hoy, un aprendizaje lujurioso: el bacon, en la distancia corta… escondido dentro de un panecito estilo pretzel.
crema de maíz
Pleno verano. Los campos de maíz están llenos de mazorcas coronadas por rubios y ensortijados mechones vegetales, largos como melenas…
tosta de sardinas marinadas
Sardina y marinado. Comida de comer con los dedos por excelencia en mi verano.
torta de tomate
De pequeña, cada mes de agosto, en medio de las vacaciones, la abuela preparaba esta torta de tomate con tonyina…
bollitos de mozzarella
Bollitos mullidos y esponjosos rellenos de suave mozzarella fundida, que se deshacen en la boca, para acabar un día duro o para un día de ron-ron…
solomillo con naranja
Me encantan los bocadillos de cualquier clase, sobre todo los que están hechos con muuuucho amoooor.






























