Una coca de forner de las mi abuela para celebrar San Juan…
huele a verano
San Juan eran las tardes larguísimas…
el campo del tío Gola
Fantasiosos castillos de gelatina temblequeante que brillan como gemas. Dentro tienen pepino, gambas, huevos duros, fresas o cerezas. Son los años 60. Los años del Flower Power, el Tupperware, el Electrolux, las cocinas de railite y la confianza en el futuro…
el verano sin hombres
Los únicos verdaderos veranos son los veranos-verano, los verano de niño.
pascua florida
Por las mañanas, temprano, antes de que el sol apriete, cuando la brisa recorre la casa de balcón a balcón, la abuela Lola saca el aguarrás y el Titanlux y pinta sillas y balcones…
tarte aux pommes classique
Recoger este clásico de infancia para darnos el lujo de saber hacer, y de llevar a la mesa después, una criatura tan radiante, perfecta, deliciosa y sencilla como ésta.
platillos volantes
Había en la cocina del apartamento en la playa de mis padres un cacharrillo de ésos que terminan entrando en esa categoría mohosa que ahora llaman pongos…
un domingo de Pascua
La abuela acaba de llegar y trae para nosotras un pañuelo de bolsillo con flores y conejitos…
carpe diem
Esta semana he llegado al álbum familiar del año 70. Es el año en que murió mi abuelo…
pilotes de frare
Tengo 12 años, una bici, unos shorts rojos y unas zapatillas de dedito con margaritas. Me vuelve loca el olor de los hornos y de las pastelerías…
otoño
Cuando éramos pequeños y venía el primer día que no era propiamente de otoño, pero lo presagiaba, subíamos al Desierto de Las Palmas a recoger moras de los zarzales…
raíces
El primer recuerdo que tengo que tengo de mis pies es el de unas sandalias de dedito para ir a la playa…
un pozalito de tellinas
Agosto. Plena canícula. Años 60. Mis abuelos aparcan el Skoda color turquesa en el paseo marítimo, junto a las playas cercanas al Grao de Castellón…













