por Fernanda | Sep 18, 2012 | liturgia de las horas
Hace unos días volví a mi placentera costumbre, aplazada durante muchos meses por razones varias, de ir a recibir un masaje de vez en cuando. Cuando llegué, después de los besos y abrazos, resultó que entre otras novedades, uno de los dueños acababa de volver de sus...