Qué estupendo es tener un bote de galletitas caseras para abrirlo en la hora del runrún…
galletas de queso y hierbas
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Qué estupendo es tener un bote de galletitas caseras para abrirlo en la hora del runrún…
Adoro las galletas de almendra.
Un clásico. Como desayunar con bombones, pero más saludable.
Arándanos, jugosos y relucientes como rubíes en medio de copos de avena y quinoa, para empezar la mañana con energía limpia.
O crinkles, como las llaman en otras tierras. Bonitas y delicadas como un corpiño de terciopelo.
Unas galletas mágicas que saben atrapan el sol igual de bien que las vidrieras.