por Fernanda | Ene 25, 2013 | liturgia de las horas
Cuando era pequeña mis padres vivían cerca del Jardín Botánico, y muchas mañanas nos llevaban a pasear allí. El Jardín sigue siendo un lugar extraordinario, una especie de corazón íntimo levitando al resguardo del ruido y del asedio del tráfico de la ciudad, pero...